Ciento cincuenta veteranos de las
antiguas COES y «boinas verdes» de Francia, Portugal y España,
participaron ayer en el IV Raid Táctico «Alicante 2003»,
celebrado en el área del pantano de Guadalest. Durante 24
horas seguidas, toda la jornada de ayer completa,
desarrollaron un completo recorrido, a lo largo del cual se
fueron sucediendo las pruebas y los ejercicios propios de la
actividad guerrillera, cuyo espíritu prevalece en los
veteranos «boinas verdes».
La mayor parte de ellos hicieron la
«mili» en las antiguas COES, las Compañías de Operaciones
Especiales del ejército español, bien como soldados de reemplazo o en las milicias universitarias. Todos tienen en común,
independientemente del grado que llegaron a alcanzar que
actualmente son civiles y mantienen vivo el espíritu del
guerrillero, la camaradería y el amor por sus unidades. Hoy
están agrupados en la Asociación Nacional de Veteranos de
los Boinas Verdes, y cada año celebran un encuentro para
revivir aquél ambiente que les impregnó para siempre.
El vicepresidente de la ANVBV, Andrés Reche, señalaba que el
paso por las COES «deja huella, y más que camaradería, hay
hermanamiento», y agregó que las COES era una de las
unidades de combate del Ejército español que dejaba un mayor
índice de satisfacción. Anualmente organizan un encuentro en
el que, como acto central, homenajean a sus caídos, que tendrá
lugar hoy en el acuertelamiento de Rabasa, sede del Mando de
Operaciones Especiales (MOE).
Para «los más marchosos», como lo definió Reche, la
Asociación, en cooperación con el MOE, organiza un Raid Táctico
que ayer se desarrolló en el área del pantano de Guadalest.
Durante una jornada completa los antiguos «boinas verdes»
participan en un recorrido, -este año lo han hecho 150
veteranos de tres países que integraban 19 equipos- en el que
se simuló una acción guerrillera en un país enemigo, en el
que hay que traspasar un puesto fronterizo vigilado, rescatar
a un prisionero, mantener un combate con armas que disparan
bolas de pintura, todo ello salpicado de ejercicios de
orientación, parte de ella en marcha nocturna, localización
de balizas de radio, vadeo del pantano en balsa, primeros
auxilios, escalada, «rappel» y toda una serie de tácticas
propias de este tipo de unidades especiales a las que un día
pertenecieron y siguen manteniendo un estrecho vínculo, y a
las que se invita a sus colegas de otros países de la Unión
Europea. Este año han asistido equipos de Portugal y de
Francia, que formaron patrullas mixtas con los españoles.
Por su parte el MOE facilita el apoyo logístico con equipos
de comunicaciones, ambulancia y el avituallamiento a base de
raciones de combate.