Atrás, según el orden de edición EZAPAC. Escuadrilla de Zapadores Paracaidistas

Unidad de OE del Ejército del Aire

EzapacU1.JPG (15004 bytes)EzapacE1.JPG (12946 bytes) La figura representa a un zapador paracaidista del Ejército del Aire. Este cabo primero de la EZAPAC viste el uniforme mimetizado modelo woodland español con los distintivos de paracaidista del EA sobre el pecho derecho y la galleta de empleo. Sobre su brazo izquierdo se encuentra el emblema de la escuadrilla. La boina es la antigua de color negro, actualmente la llevan de color verde al ajustarse su cometido con el de OE.

Armado con el lanzagranadas contracarro de origen español CR-90 como arma colectiva, además lleva un cuchillo de procedencia particular, típico de la unidad. En la espalda y sobre el poncho asoma el cañón del CETME LC 5x56

Los emblemas corresponden (de arriba a abajo) al parche de la Escuadrilla de Apoyo al Transporte Aéreo Militar (EATAM), a la insignia metálica de la boina y al parche genérico de la EZAPAC.

El embrión de esta unidad nace en 1946 como Primera Bandera Paracaidista de la Legión de Tropas de Aviación. Anteriormente a esta fecha y tras la Guerra Civil (1936-39) se intentó crear una Bandera Espacial de Parachutistas, pero que no pasó del papel.. A pesar de todo, no será hasta enero de 1948 cuando realice su primer salto, en el marco de la recién creada Escuela de Paracaidismo de Alcantarilla (Murcia). En 1952 se asienta en Alcalá de Henares como Primer Escuadrón de Paracaidistas, participando muy activamente en el conflicto de Ifni entre los años 1957-58, para regresar al final de este periodo a sus acuartelamientos en la localidad madrileña. El 9 de septiembre de 1965 la unidad se disuelve, creándose a continuación, y ya en la base de Alcantarilla, la Escuadrilla de Zapadores Paracaidistas, heredando el personal, material y armamento anterior. La escuadrilla pasa  a depender operativamente de la Jefatura de Aviación Táctica y logísticamente de la Escuela de Paracaidismo. Sin embargo, el 11 de mayo de 1966, también pasan operativamente a depender de la escuela. Entre 1971 y 1974 es trasladada a la base sevillana de El Copero, pero retorna a Murcia debido a problemas logísticos y de material creados por las deficientes instalaciones. Desde entonces, su acuartelamiento en Alcantarilla sólo se vio roto por una breve estancia en las Islas Canarias con motivo de la evacuación del Sahara Español en 1975. La escuadrilla es una unidad pequeña, tipo compañía (unos 150 hombres), con un elevado grado de especialización, siendo todos sus integrantes soldados profesionales que pasan un rápido pero intenso periodo de instrucción. Comienza en la Escuela de Paracaidismo, acostumbrándose a ejercicios de toma de tierra, maniobras durante el descenso, adopción de posturas adecuadas, etc. Al final de este periodo se les concede el título de zapador paracaidista, el roquisqui, y, en la actualidad, la boina verde en calidad de fuerzas de OE. Tras este entrenamiento y el propio de combate pasan a formar parte de la única unidad de fuerzas especiales del Ejército del Aire y a dominar todas las facetas propias de estas tropas. Para ello, cada una de las secciones se especializa en una tarea específica que abarca desde señaladores -guía, golpes de mano y destrucción, apoyo al transporte aéreo y de combate, hasta las administrativas y de personal.
Además todos los integrantes de esta unidad deben dominar una serie de tareas comunes, como las de comunicaciones, supervivencia, primeros auxilios, infiltraciones, posiciones defensivas, etc., lo que convierte a la escuadrilla en una unidad de elite. Sus misiones se podrían sintetizar afirmando que tratan de la arribada en vanguardia a los aeródromos donde hayan que operar las Fuerzas Aéreas, con la doble tarea de destruir las instalaciones que entorpezcan dicha misión o de poner en marcha las que sean indispensables. De todo esto se pueden, pues, definir las tareas a llevar por los zapadores paracaidistas. Éstas son: habilitar y señalizar zonas aptas para el aterrizaje de aparatos y personal; facilitar a los aviones propios ayuda visual, electrónica y de control; señalización de objetivos a la aviación propia por medios visuales y electrónicos; recogida y transmisión desde territorio enemigo de información de interés para el Arma Aérea; identificación y destrucción de objetivos de interés aeronáutico; reforzar la seguridad de las bases y centros dependientes del Ejército del Aire, etc. El texto se ha obtenido de la revista Soldiers Raids, del coleccionable de su contraportada correspondiente al nº 22, de julio de 1997.

 

Para saber más:

EZAPAC

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