| EL
PAÍS. ESPAÑA. |
jueves
10 de febrero de 2000 |
Defensa niega el
peligro de contratar soldados con un cociente intelectual mínimo
El PSOE considera "alarmante" la medida
SANTIAGO F. FUERTES, Sevilla
El director general de Reclutamiento y Enseñanza Militar, Jesús
María Pérez Esteban, aseguró ayer que la rebaja al mínimo del cociente intelectual
exigido para ser soldado profesional no supone ningún peligro para la futura capacidad de
las Fuerzas Armadas y está avalada por los psicólogos del Ministerio de Defensa.
En la convocatoria de 17.500 plazas de tropa y marinería
profesional, publicada el martes en el BOE, se ha rebajado de 90 a 70 el cociente
intelectual mínimo exigido a los aspirantes. Los expertos sitúan en 100 la media de un
determinado grupo de edad y en 70 el umbral de la normalidad.
Pérez Esteban se escudó en que 70 era el cociente intelectual
exigido para realizar el servicio militar obligatorio, y argumentó que con esta medida se
abrirán las puertas del Ejército a más jóvenes.
En la nueva convocatoria se ha suprimido también la exigencia de
tener al menos el graduado escolar o el certificado de escolaridad, por lo que se podrá
acceder a la mayor parte de las plazas sin ningún tipo de estudios.
También se ha ampliado de 26 a 28 años la edad máxima para
ingresar como soldado, aunque se mantiene el límite de 35 años para abandonar la vida
militar si no se asciende a suboficial o se accede a los puestos de tropa profesional
permanente, que no podrán superar el 20% del total.
Igualmente se han suavizado las pruebas físicas de ingreso, que
serán aún más asequibles y diferentes para las mujeres, con la excepción de las
unidades de élite.
La rebaja del cociente intelectual exigido a los futuros soldados
fue duramente criticada ayer por los partidos de la oposición, que atribuyeron esta
medida a la falta de aspirantes para nutrir un Ejército profesional con más de 100.000
efectivos de tropa.
Pedro Moya, portavoz de Defensa del PSOE, calificó la medida de
"alarmante" e indicó que demuestra el "fracaso" del proceso de
profesionalización, que se encuentra en una situación "suicida y agónica",
con menos de dos candidatos por plaza. "Es un mal camino el que se ha escogido de ir
rebajando el nivel de exigencia convocatoria tras convocatoria", declaró Moya a
Servimedia. En su opinión, ha llegado el momento de revisar el tamaño del Ejército
profesional diseñado por el Gobierno.
Reducir el Ejército
El portavoz de Defensa de Izquierda Unida, Willy Meyer, también
propuso reducir el contingente del futuro Ejército, tras calificar de
"disparate" que se rebajen tanto los requisitos para una profesión que supone
el uso de armas.
A su juicio, lo que debe hacerse es mejorar los alicientes que se
ofrecen a los jóvenes para acceder a la carrera militar, especialmente pagándoles bien,
informa Europa Press.
Joan Saura, de Iniciativa per Catalunya-Verds, dijo que la
decisión "puede afectar a la seguridad del Estado, puesto que se pondrán armas en
manos de personas que no están capacitadas para desarrollar labores de seguridad".
Para la Oficina del Defensor del Soldado (ODS), la rebaja de las
condiciones exigidas para ser soldado profesional conduce a "un Ejército
desprestigiado". Su secretario general, Carlos García, se preguntó "qué tipo
de profesional" se va conseguir con estos requisitos y cómo va a conseguir el
Ejército "ser un factor de seguridad". Agregó que si se mejorasen las
condiciones laborales de los soldados y aumentase su reconocimiento social, "no
habría que ir reduciendo los mínimos" para captar aspirantes.
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