212 mujeres piden destinos de riesgo en el Ejército.
Luis Díez. Madrid
Optan a plazas de combate como
"boinas verdes", legionarias y paracaidistas.
La supresión del veto legal a las
mujeres para ocupar puestos de alto riesgo en las Fuerzas Armadas como soldados y
marineros profesionales ha tenido una respuesta positiva por parte de las jóvenes
españolas. Un total de 63 mujeres de 18 a 26 años han pedido ingresar en la Legión, 117
en la Brigada Paracaidista (Bripac) y 32 en los Grupos de Operaciones Especiales (Goes,
comandos adiestrados para la guerra de guerrillas y conocidos como boinas verdes ),
según los datos aportados por el ministro de Defensa, Eduardo Serra, en su última
comparecencia parlamentaria. Estas son las unidades más duras del Ejército.
Hasta la entrada en vigor de la ley
17/1999 sobre el régimen del personal de las Fuerzas Armadas, las mujeres tenían vetado
ocupar puestos de primera línea de combate y alto riesgo. No podían optar a destinos en
submarinos, en buques menores, en fuerzas de desembarco ni en unidades de tipo táctico u
operativo como la Legión, los Goes o la Bripac "por razones propias de sus
condiciones fisiológicas", según la anterior normativa. Su papel quedaba
relegado a las unidades logísticas y a actividades secundarias dentro de las unidades de
combate.
Normas específicas
La eliminación de aquel veto ha hecho
posible que las 212 mujeres citadas hayan optado, dentro de la última convocatoria de
este año, a ocupar puestos de combate. Para vencer las resistencias de algunos mandos, el
ministro Serra se ha comprometido a dictar "normas específicas relativas a la
condición femenina" que garanticen la "igualdad efectiva" al
evaluar las pruebas físicas. Ahora se exige el mismo nivel físico a las mujeres y a los
hombres.
A pesar de las trabas legales y reales,
las mujeres han ido ganando terreno en las FF AA. Hoy son 5.000, es decir, el 7% de los
67.500 soldados y marineros profesionales. Y serán más en el futuro. "Contamos
con poder reclutar una cifra superior de mujeres en los próximos años",
señaló el ministro de Defensa al constatar que "el porcentaje de solicitantes
femeninas va creciendo de modo continuado".
En 1998, el porcentaje de solicitudes de
mujeres para ocupar plazas como soldados profesionales fue del 16%. Este año se ha
aumentado en cuatro puntos. Las soldados consultadas coinciden en que la etapa más dura
de la experiencia son los dos meses de instrucción inicial.
Mujeres en las Fuerzas Armadas
desde 1989
El veto a las mujeres en las academias
militares de oficiales y suboficiales desapareció en 1989 y quedó definitivamente
eliminado dos años más tarde, con la aprobación de la ley del régimen del personal
profesional de las Fuerzas Armadas. La ley del servicio militar obligatorio de 1992
mantuvo su exclusión tradicional, pero la implantación del modelo mixto de Ejército
--con soldados de reemplazo y profesionales al 50%-- abrió un portillo para que las
jóvenes se pudieran incorporar como profesionales en puestos secundarios.
Hasta 1997, el porcentaje femenino en la
clase de tropa y marinería profesional se mantuvo en el 3%. El gran crecimiento de
incorporación de mujeres se ha producido en los tres últimos años y ha alcanzado el 7%
del contingente profesional. Entre los oficiales y suboficiales, las mujeres representan
un 5%.
Desde el 1 de enero próximo, el
Ministerio de Defensa pondrá en marcha un sistema de recluta permanente para contratar a
24.000 soldados más. Defensa admite que el desempleo femenino es decisivo en el
alistamiento de mujeres.