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El Periódico de Catalunya

SECCIÓN:
Política

9 de diciembre de 1999

212 mujeres piden destinos de riesgo en el Ejército.

Luis Díez. Madrid

Optan a plazas de combate como "boinas verdes", legionarias y paracaidistas.

La supresión del veto legal a las mujeres para ocupar puestos de alto riesgo en las Fuerzas Armadas como soldados y marineros profesionales ha tenido una respuesta positiva por parte de las jóvenes españolas. Un total de 63 mujeres de 18 a 26 años han pedido ingresar en la Legión, 117 en la Brigada Paracaidista (Bripac) y 32 en los Grupos de Operaciones Especiales (Goes, comandos adiestrados para la guerra de guerrillas y conocidos como boinas verdes ), según los datos aportados por el ministro de Defensa, Eduardo Serra, en su última comparecencia parlamentaria. Estas son las unidades más duras del Ejército.

Hasta la entrada en vigor de la ley 17/1999 sobre el régimen del personal de las Fuerzas Armadas, las mujeres tenían vetado ocupar puestos de primera línea de combate y alto riesgo. No podían optar a destinos en submarinos, en buques menores, en fuerzas de desembarco ni en unidades de tipo táctico u operativo como la Legión, los Goes o la Bripac "por razones propias de sus condiciones fisiológicas", según la anterior normativa. Su papel quedaba relegado a las unidades logísticas y a actividades secundarias dentro de las unidades de combate.

Normas específicas

La eliminación de aquel veto ha hecho posible que las 212 mujeres citadas hayan optado, dentro de la última convocatoria de este año, a ocupar puestos de combate. Para vencer las resistencias de algunos mandos, el ministro Serra se ha comprometido a dictar "normas específicas relativas a la condición femenina" que garanticen la "igualdad efectiva" al evaluar las pruebas físicas. Ahora se exige el mismo nivel físico a las mujeres y a los hombres.

A pesar de las trabas legales y reales, las mujeres han ido ganando terreno en las FF AA. Hoy son 5.000, es decir, el 7% de los 67.500 soldados y marineros profesionales. Y serán más en el futuro. "Contamos con poder reclutar una cifra superior de mujeres en los próximos años", señaló el ministro de Defensa al constatar que "el porcentaje de solicitantes femeninas va creciendo de modo continuado".

En 1998, el porcentaje de solicitudes de mujeres para ocupar plazas como soldados profesionales fue del 16%. Este año se ha aumentado en cuatro puntos. Las soldados consultadas coinciden en que la etapa más dura de la experiencia son los dos meses de instrucción inicial.

Mujeres en las Fuerzas Armadas desde 1989

El veto a las mujeres en las academias militares de oficiales y suboficiales desapareció en 1989 y quedó definitivamente eliminado dos años más tarde, con la aprobación de la ley del régimen del personal profesional de las Fuerzas Armadas. La ley del servicio militar obligatorio de 1992 mantuvo su exclusión tradicional, pero la implantación del modelo mixto de Ejército --con soldados de reemplazo y profesionales al 50%-- abrió un portillo para que las jóvenes se pudieran incorporar como profesionales en puestos secundarios.

Hasta 1997, el porcentaje femenino en la clase de tropa y marinería profesional se mantuvo en el 3%. El gran crecimiento de incorporación de mujeres se ha producido en los tres últimos años y ha alcanzado el 7% del contingente profesional. Entre los oficiales y suboficiales, las mujeres representan un 5%.

Desde el 1 de enero próximo, el Ministerio de Defensa pondrá en marcha un sistema de recluta permanente para contratar a 24.000 soldados más. Defensa admite que el desempleo femenino es decisivo en el alistamiento de mujeres.

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