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LA VANGUARDIA |
SECCIÓN:
Vivir en verano |
Domingo 13 de agosto de 2000
Por Sara Sans / Pau Echauz |

Foto: Vista del castillo de
Riudabella, en Vimbodí, cerca de Poblet, una de cuyas alas alberga una casa rural |
Cinco estrellas
en el campo. Un castillo
medieval y una masía milenaria, ofertas especiales para el turismo de alto nivel |
Gil Moreno de
Mora es un VBV de la antigua COE-11 de Madrid |
Vimbodí (Tarragona)
El turismo rural no tiene por qué ser sinónimo de
ambiente rústico y modestos figones. Nada de eso. También hay masías que bien podrían
competir por su calidad y por su precio con la hostelería más prestigiosa. En el
castillo que el abad Delgado hizo construir en el siglo XV en Vimbodí, para solaz de los
monjes más provectos de su comunidad, este mismo verano han pasado sus vacaciones cuatro
familias norteamericanas. Allí, a sólo tres kilómetros del monasterio de Poblet (en la
Conca de Barberà), uno puede practicar el turismo rural y sentirse como un rey al mismo
tiempo. Un ala del castillo de Riudabella se reconvirtió hace cinco años en una casa
rural de lujo de tres habitaciones dobles, comedor con chimenea, cocina y aseo.
"Vienen familias enteras, parejas y grupos de amigos. En vacaciones, la mayoría son
americanos e ingleses", explica Martina Scheper, la esposa del propietario del
castillo, José Pedro Gil Moreno de Mora.
La entrada a la residencia es independiente de la del castillo, donde vive la familia Gil
Moreno de Mora, pero los clientes pueden utilizar la piscina, pasear por los jardines e
incluso comer algunos productos que crecen en el huerto del castillo. El ala habilitada
como alojamiento rural está en uno de los extremos del castillo y, además de tener unas
espectaculares vistas al monasterio cistercense, conserva su estructura original, incluso
el agujero por el que los habitantes del castillo lanzaban aceite hirviendo a los
visitantes hostiles. Hace tiempo que han renunciado a estas prácticas. Alquilar el
apartamento durante una semana en temporada alta cuesta 117.000 pesetas, y un fin de
semana, 30.000 pesetas.
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