ATRÁS

LA VANGUARDIA

Viernes 10 de marzo de 2000

Defensa no avala la promesa de Aznar

El Ministerio de Defensa, cuyo titular, el independiente Eduardo Serra, dejará la política después de las elecciones, se ha opuesto sistemáticamente a adelantar aún más la supresión del servicio militar obligatorio, prevista para el año 2002, ante la falta de efectivos cualificados que suplan a los soldados de reemplazo. No en vano, el principal problema con el que se ha encontrado Defensa en 1999, cuando se alcanzó la velocidad de crucero del proceso de profesionalización, al reclutar a los 17.500 soldados profesionales que se necesitan cada año hasta completar el contingente, fue la falta de aspirantes, que bajaron de 50.000 a 30.000 en un solo año. Eso llevó a rebajar los requisitos para incorporación al Ejército, lo que provocó una polémica que hizo pensar en la imposibilidad de que Aznar hiciera el anuncio, lo que muchos, empezando por los socialistas, se temieron desde el principio.

Entre esos requisitos que se rebajan están el cociente intelectual, cuyo mínimo se reduce de 90 a 70, que es considerado por los expertos el límite de la normalidad, y ya no es necesario ningún tipo de titulación académica, mientras antes se precisaba el certificado de escolaridad.

A Aznar la he dado lo mismo lo que pensaban los expertos del Ministerio de Defensa y sus propios colaboradores en la materia y ayer lo hizo oficial: este año se alcanzarán los 75.000 soldados y, "si se hace un esf
uerzo", "en el 2001 habrá terminado la mili, que es cuando se puede".

INICIO PÁGINA