PP y PSOE también hacen guiños electorales a los
jóvenes y prometen eliminar antes la mili
Aznar dice que suprimirá el servicio militar en el 2001
y Almunia este mismo año
El último cartucho de la campaña ya tiene
destinatario: los jóvenes. Si primero tocó "peinar" a los pequeños
empresarios con propuestas fiscales y después a los jubilados con aumentos de pensiones,
PP y PSOE se lanzan ahora a captar el voto de quienes no quieren hacer la mili. Y, para
ello, proponen adelantar su supresión.
CARMEN DEL RIEGO. Madrid
El presidente del Gobierno, José María Aznar, sorprendió ayer abriendo una nueva brecha
en la contienda electoral, que ningún partido se esperaba a estas alturas: el adelanto
del fin del servicio militar obligatorio en un año, en el 2001. Desde 1996, dos millones
de jóvenes -casi la mitad varones- han cumplido 18 años y podrán votar por primera vez
el domingo en unas elecciones generales.
El anuncio se produce dos días después de que su rival, Joaquín Almunia, asegurara que
si el PSOE ganaba las elecciones la eliminación del servicio militar obligatorio se
adelantaría al final de este año.
Aznar, en contra de lo que aconsejaron tanto sus asesores como el propio ministro de
Defensa, que lo considera un riesgo para el buen fin del periodo de transición, asumió
como compromiso personal, el adelanto en un año del fin del servicio militar obligatorio.
"En el 2001 el servicio militar obligatorio habrá terminado", proclamó ante un
millar de jóvenes, entre ellos su hijo mayor, José María, que será uno de los que se
beneficie de este adelanto, ya que disfruta de prórrogas, que se le acabarán el año que
viene cuando finalice sus estudios en la universidad.Era el último colectivo al que Aznar
se quería dirigir, el de los jóvenes, entre los que hay dos millones que votarán por
primera vez en unas elecciones generales, y de ellos 400.000 nuevos votantes respecto a
las elecciones municipales de junio pasado. Un potencial electoral del que el líder del
PP no quiso olvidarse ayer al anunciarles la medida que más podían aspirar: el adelanto
del fin de la mili. Y eso en un momento en que nadie se lo esperaba, ya que había sido
una decisión largamente exigida por todos los partidos, incluidos sus socios de CiU, que
siempre solicitaron, la última vez en diciembre, que se adelantara del 2002 al 2000 el
fin de la mili.
El último en reiterar esta medida había sido Almunia, que al presentar sus compromisos
para los 100 primeros días de gobierno incluyó el fin del servicio militar obligatorio
para este mismo año, acompañada de una disminución del contingente, previsto en la ley
de entre 102.000 y 120.000 soldados
profesionales, a una horquilla de entre 80.000 y 100.000, cifras en la que coincidía el
PSOE con CiU. Desde el PSOE se tildó la propuesta de Aznar de "electoralismo
puro" aduciendo que iba en contra de la doctrina sostenida por el PP.
El nacionalista Carles Campuzano señaló que Aznar estaba "desautorizando" al
Ministerio de Defensa con su iniciativa, aunque con el adelanto prometido "ha dado un
paso hacia nuestras posiciones".
Aznar explicó a los jóvenes, en un tono de menosprecio que no pudo disimular, por qué
no era posible la pretensión del candidato socialista, que llegó a calificar de bobada,
y que a su juicio sólo podría ponerse en marcha "cargándose las pensiones".
Su razonamiento es que la previsión es que terminemos el año con 75.000 soldados
profesionales, con lo que "quedan un montón" hasta los 102.000 necesarios, ya
que obvió que la propuesta socialista incluye la rebaja del contingente a 80.000.