Atrás, según el orden de edición  V Raid Táctico "Iberlinx" 2006

En Hornachos (Badajoz), días 10, 11 y 12 de febrero de 2006

Anagrama de las asociaciones VBV

Actualizado:13/02/2006

 

EN QUÉ CONSISTE

Un encuentro hispano-luso de aplicación militar.

Breve crónica

Desde la noche del viernes día 10 de febrero, hasta el mediodía del domingo día 12, se desarrolló en Hornachos (Badajoz) la quinta edición del raid táctico de aplicación militar "Iberlinx", que este año estaba organizado conjuntamente por las asociaciones: Veteranos Boinas Verdes de Extremadura y Suboficiales Reservistas de España.

Esta actividad tiene su origen en la idea de organizar un encuentro anual de antiguos soldados que hicieron su servicio militar obligatorio en distintos cuerpos o unidades de las Fuerzas Armadas españolas o portuguesas, mayoritariamente de operaciones especiales, con la idea principal de promover el reservismo voluntario.

En la actualidad se ha convertido en un encuentro abierto de personas próximas a la milicia que estén vinculadas a las asociaciones cívico-militares (requisito éste que la organización exige para competir). Este año, un denominador bastante común entre los participantes ha sido la condición de reservistas voluntarios, muchos de ellos antiguos soldados habituales de estos raids que, precisamente a través de estas actividades, sintieron la motivación del ingreso en la Reserva Voluntaria.

La hora fijada para la reunión informativa fue las 22:30, en el salón principal de la Casa de la Cultura, aquí se realizó una breve presentación de la organización y de algunas características de la prueba que iba a comenzar en breve.
Tras el traslado de los participantes con medios propios o con los furgones de la organización al pabellón polideportivo se realizó la primera formación, donde se dieron las novedades oportunas para ambientar lo que sería una aceptación voluntaria de un régimen militar en todos sus aspectos.

Al inicio de la madrugada todos los competidores, divididos por equipos básicos de cuatro y cinco elementos, se dispusieron a descansar unas horas, este rato de sueño no duró demasiado, dando comienzo una noche donde el objetivo fundamental era fatigar a los componentes de las patrullas.

A las 6:30 comenzaron a salir los equipos, en intervalos de 15 minutos, a tres puntos de inserción. Desde estos lugares deberían realizar una serie de pruebas en diferentes puntos y cotas antes de las 18:00 horas, tiempo máximo para realizar la misión.

En el trayecto propuesto debieron superar una prueba de boga con transporte de herido; un arrastre de un remolque que pesaba unos 500 kilos (conocido como el "suicidio australiano"); un asalto táctico a un puente, con réplicas eléctricas de fusiles de asalto; un reconocimiento de terreno para la localización de artefactos explosivos; lanzamiento de granadas inertes; reconocimiento de plantas comestibles para una supuesta supervivencia; trato con prisioneros para la obtención de información; una ascensión a la cota mas alta de la zona; demostración de conocimientos de primeros auxilios y traslado de uno de los miembros de la patrulla a modo de herido; ascensión y descenso de una pared con técnicas de escalada; y mucho pateo subiendo y bajando por la serranía, y entre medio un avituallamiento con caldillo extremeño y pollo del lugar. El colofón de la dura jornada consistió en una suculenta parrillada con guarnición de la tierra, para dar pie a una confraternización activa durante toda la noche.

Al día siguiente la diana sonó a las siete y media, un poco mas tarde de lo habitual, acorde con el dicho guerrillero de “vidilla para mi guerrilla”, lo que fue agradecido por la concurrencia. Seguidamente, una nueva sorpresa gastronómica en forma de migas extremeñas, realizadas por Garci -el ranchero mayor-, anunciaba un domingo de buena hermandad con la entrega de diplomas a todos los participantes.

Un acto solemne, con el izado de la bandera de España y el homenaje a los caídos, unió en una apretada formación a quienes antes habían aportado lo mejor de si mismo tanto en la organización como en el reto de la superación de las pruebas. Los diplomas de las tres primeras patrullas clasificadas se reservaron para este momento, además de otros austeros detalles para las asociaciones presentes.

Cabe destacar la imposición de la medalla de la Asociación Europea de Suboficiales de Reserva (AESOR) a la sargento Sara Zurita, reservista voluntario del ET, así como las medallas conmemorativas de la participación española en los juegos de la AESOR el pasado mes de junio.

Un buen arroz con costillas ibéricas y vino español fue el final feliz de un completo fin de semana sin más ambición que la del deber cumplido y la de haber contribuido a inspirar la cultura de defensa entre un ciudadanía comprometida con sus fuerzas armadas.

El director del raid.
A. Javier. M. G.
VBV y suboficial RESVOL

Clasificación y participantes

Clasificación:
1er puesto: Patrulla Veteranos Boinas Verdes Granada y Asturias. Dos de sus componentes reservistas de la EMMOE.
puesto: Patrulla Veteranos Boinas Verdes de Málaga y Huelva.
3er puesto: Patrulla Veteranos Paracaidistas de Extremadura. Uno de ellos soldado en activo procedente del Proyecto Jóvenes Cadetes.

Participantes:
13 patrullas de 4 o 5 miembros.
25 miembros de organización.
12 jóvenes cadetes, más un soldado en activo en la Legión que procede de cadetes, que colaboraron de apoyo en las pruebas.
18 voluntarios de Cruz Roja
Más invitados, observadores y acompañantes, hasta llegar a un total de 140 personas.

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