Atrás, según el orden de edición La Bandera de OE de la Legión (BOEL)

Publicado en la contraportada de la revista "Soldiers Raids" Nº 16

Más sobre la BOEL

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El 6 de octubre de 1981, en el marco de una de las numerosas reorganizaciones que ha sufrido La Legión a lo largo de su historia, se organizaba la Unidad de Operaciones Especiales Legionaria (UOEL), compuesta por Mando, Plana Mayor y tres equipos operativos. Se daba así carta de naturaleza organizativa a las unidades de "cometidos especiales" que, con el nombre de Secciones de Operaciones Especiales (SOEs), venían existiendo de forma más o menos extraoficial, en el seno de cada bandera legionaria desde la década de los 70.
Aquel acto administrativo de octubre del 81, abría la puerta a la expansión de las operaciones especiales dentro de La Legión. Así, en 1983, un grupo de profesores de la ENMOE, se desplazó por primera vez fuera de Jaca, hasta Ronda, para impartir, junto con algunos oficiales legionarios, el I Curso de Operaciones Especiales de La Legión, con el fin de que los suboficiales y los cabos 1º legionarios pudieran efectuar el curso de aptitud para mando de OE. Más tarde los miembros de la UOEL compondrían el I Curso de Paracaidismo para Caballeros Legionarios en la escuela de paracaidismo de Alcantarilla, efectuando en 1984 el primer salto de una unidad legionaria. Sobre estos pilares se asienta la BOEL que fue creada por la IG 1/95 EME (50 Div.) de 17 de mayo de 1985. Dependiendo orgánicamente del IV Tercio de Apoyo "Alejandro Farnesio" y con base en Ronda (Málaga), la nueva bandera absorbe la UOEL y, con el concurso de voluntarios, completa las tres compañías que le asigna su orden de creación. El 14 de noviembre de 1986 recibe su primer guión en el campamento de Montejaque (Ronda).

Actualmente (enero 1997), y en virtud de la aplicación del Plan NORTE, la BOEL forma parte de la Fuerza de Acción Rápida (FAR), dentro del Núcleo de Apoyo a la FAR (NAPOFAR), del que depende operativamente, pero sin perder su dependencia administrativa del IV Tercio.

Desde su creación la BOEL ha participado en numerosos ejercicios, tanto nacionales como internacionales, ganándose el respeto y la admiración de fuerzas de tanta solera como las británicas, americanas, francesas y alemanas. Además, un equipo de 35 hombres de la BOEL ha formado parte de la Operación Alfa Bravo en la antigua Yugoslavia, incluido en la AGT Málaga y Canarias, donde desarrolló labores de protección, reconocimiento y obtención de información.

 

 

Las misiones de la BOEL en esta nueva etapa, son las propias de la nueva filosofía sobre el empleo de las unidades de OE en los ejércitos occidentales. Estas incluyen, entre otras: actuaciones tipo comando, misiones de reconocimiento en profundidad, rescate de rehenes o prisioneros, recuperación de material sesible, etc. Para poder cumplir este tipo de misiones, los integrantes de estas unidades han de estar perfectamente preparados. Una vez admitido el futuro legionario como METP (Militar de Empleo Tropa Profesional), se inicia el entrenamiento básico de La Legión que se extenderá durante un periodo máximo de 2 meses. Entre los que han superado el periodo básico y se han presentado voluntarios como aspirantes al ingreso en la BOEL, se efectúa una preselección física y psíquica. Tras ser preseleccionado, se pasa a la fase de instrucción básica propia de la bandera, que incluye, entre otras: curso de paracaidismo, explosivos, armamento, tiro, topografía, transmisiones, supervivencia, vida y movimiento en montaña, actividades acuáticas, fotografía e interpretación fotográfica, etc. Esta fase tiene como colofón un ejercicio en el que, en no más de 72 horas, el aspirante deberá poner en práctica todo lo aprendido, en condiciones de especial dureza. Los pocos que logran pasar con éxito este ejercicio reciben la "boina verde" de la BOEL, y son asignados a la compañía que más se adecue a sus posibilidades.
Con el destino en el bolsillo y la boina calada no está todo hecho, ni mucho menos. Una vez dentro de la compañía de destino, seguirá el adiestramiento en forma contínua, durante el que se prodigará la instrucción táctica en el campo, empleando en este cometido un mínimo de 120 días al año -siendo lo normal 160 días- con el fin de especializar al boina verde legionario en, al menos, una actividad y capacitarle para desempeñar secundariamente el resto de especialidades. Todo ello le permitirá cumplir el lema de la unidad: "Por España, me atrevo". Actualmente la BOEL está compuesta  de Mando y Plana Mayor, Unidad de Apoyo, Compañía de Especialidades/Instrucción, Compañía de Patrullas de Combate y Compañía de Patrullas de Reconocimiento Profundo. A lo largo de su desarrollo, la BOEL ha experimentado diferentes cambios de numeración dentro del organigrama legionario. En sus inicios le fue asignado el número de la antigua XII Bandera "Cabo Suceso Terreros", aquel cabo que, durante la guerra de África, murió junto a todos sus hombres en el "Blocao de la Muerte". Después pasó a ostentar el de la vieja XIII Bandera "General Mola", de fama sahariana. Ahora, tras un nuevo cambio, detenta el número XIX, que hasta ahora no había sido asignado. Como nombre lleva el del último laureado: "Maderal Oleaga".
El caballero legionario Juan Maderal Oleaga, junto con el brigada legionario Francisco Fadrique Castromonte, pertenecientes ambos al 3er Pelotón de la 10ª Compañía de la XIII Bandera, fueron recompensados, a título póstumo, con la Cruz Laureada de San Fernando, cuando el 13 de enero de 1958, durante el combate de Edchera, contuvieron entre los dos a numerosos enemigos mientras el resto de la unidad se replegaba tras haber sufrido cuantiosas bajas.

Texto de Antonio Carrasco e ilustración de Enrique Díaz.

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